
viernes, 12 de junio de 2009
Fotografiando... " Libélulas"

lunes, 8 de junio de 2009
Viaje a La Patagonia ( II )
Después de la estancia en Ushuaia, nos trasladamos en avión hasta El Calafate, para desde allí tomar un autobús hasta El Chaltén, pequeño pueblo de unos mil habitantes y dedicado casi por completo a las montañas. Se le conoce como la capital nacional del trekking y en sus inmediaciones se encuentran dos de los míticos picos patagónicos: el Cerro Torre y el Fizt Roy. Nos alojamos en
hace relativamente poco tiempo se creyese que era un volcán.
Durante el 1er.día hicimos un recorrido por el pueblo y luego hicimos una excursión al Chorrillo del Salto, una espectacular cascada de unos
alguna cascadita entre las rocas y todo el entorno no podía ser más atractivo, grandes bosques, altas montañas, glaciares y además con la suerte de que la meteorología nos brindó un día espléndido, que aprovechamos para pasear por un sendero que rodea el lago a través del bosque y que nos permitió contemplar unos paisajes impresionantes.
El 2º día comenzó con una buena caminata hasta el Mirador de los Cóndores, que se encuentra en una montaña junto
al pueblo y con unas vistas panorámicas espectaculares. Aunque el tiempo seguía muy soleado, allí arriba el viento se hacía notar y con él la sensación de que la temperatura era más fría. Después de comer nos trasladaron hacia el Lago Viedma para embarcar y realizar una navegación hasta el Glaciar Viedma y resultó ser una tarde genial, ya que las luces que tuvimos fueron ideales para la fotografía y el barco se acercó bastante al frente del glaciar recorriéndolo en su totalidad a una marcha muy lenta y a veces deteniéndose para que
pudiésemos apreciar toda su belleza. Las distintas tonalidades de blancos y azules que estos hielos milenarios nos pueden ofrecer son enormes y si además contamos con la luz adecuada, su contemplación es todo un sueño.
la cumbre, fueron solo unos momentos, ya que siempre había algunas nubes cerca, pero entre ellas finalmente conseguimos verlo. Con tan buenas vibraciones comenzamos la que sería nuestra última excursión en El Chaltén, una subida por el sendero Madre e Hija al Mirador Cerro Torre, para admirar la que muchos consideran la montaña más bella, pero en esta ocasión no hubo suerte y el Cerro Torre no se dejó ver, toda la zona donde se encuentra permaneció entre una masa nubosa enorme y en los
tres días que pasamos en el pueblo no se despejó ni siquiera un momento, cosa que según los lugareños es bastante habitual, ya que solo muestra su esbelta figura en contadas ocasiones. Al margen de esto, la excursión aunque no exenta de algunas subidas bastante duras, fue muy entretenida y disfrutamos como
siempre de un entorno privilegiado, aunque conforme se acercaba la tarde, el tiempo fue cambiando y tanto el viento como el frío se hacían notar, para finalmente y durante el regreso pasar a ser bastante desapacible.


















