En la pasada Semana Santa realizamos un viaje a Marruecos. Debíamos de estar inspirados ya que realizamos 1484 fotografías y la gran mayoría estarán en la Biblioteca, lo que dificulta qué subir, aunque de naturaleza pura no son todas, ya que tenemos de ciudades, personas, retratos, etc.
Las que ahora subo son una muestra de esta visita a Marruecos, y ya iré subiendo, poco a poco para no cansar, más fotografías.
Visitar el Desierto, pisar la su arena y percibir su Silencio y su Paz, son sensaciones difíciles de transmitir para este ignorante fotógrafo.
Nos hemos quedado prendados del Sahara y de Marruecos, pues pensamos volver, si la crisis no la impide, antes de que finalice este año para centrarnos en determinadas zonas y huir de las grandes ciudades.
Cuando atravesamos el Atlas, nos encontramos a estos, denominados, "monos del Atlas". Surgieron un montón de fotografías ya que están muy acostumbrados al ser humano. Los hinchamos de cacahuetes y por ello acuden en masa a la carretera en cuanto se para algún coche.
He decidido subir esta fotografía porque representa a una familia unida y afectuosa. Quizás me ha fallado el subconsciente y he reflejado lo que me gustaría para AFONAMA.
Para finalizar esta primera exposición de fotografías de Marruecos, he querido ser un poquito egoista y me he incluido en el Blogg con este autorretrato a modo de Panorámica.
Merece la pena un visita a este país, sobre todo si huyes de las zonas (ciudades) eminentemente turísticas. Aunque todo Marruecos es turístico, ir en época que no sea vacacional puede resultar muy atractivo, de ahí mi intención de volver en fechas sin relevancia en el calendario. La gente es muy amable, me recuerda a la España Rural de hace 40 años, muy acogedora y hospitalaria