Cual fue mi sorpresa que cuando lo observaba se posó un petirrojo a menos de un metro de él. Me acerqué a mi compañero advirtiéndole que se quedara muy quieto mientras yo sacaba la cámara de fotos (lumix fz18) y el petirrojo no se iba. Me acerque un poco más, enfoqué y pude hacerle una foto pero con sombras de las ramas adyacentes. Busco una mejor posición limpia de obstáculos y se va. Pienso ¡qué suerte he tenido por poder hacerle una foto tan cercana aunque con obstáculos!
Jugamos durante un largo rato al escondite, mi compañero aburrido prosiguió el camino y después de despedirme con reverencias del petirrojo me marcho al encuentro de mi compañero.
Una historia preciosa que me alegro muchísimo el día como casi siempre que visito El Torcal.(fotos originales sin recorte ni reencuadre)



















5 comentarios:
!Qué suerte Paco! Y lo que yo tengo que liar para conseguir una fotillo medio decente de un pajarillo. !Qué sensación tuvistes que pasar!. La última del peti sobre el majuelo te ha quedado genial. Saludos.
Que suerte! este ya te conocía y quería unas fotitos chulas jeje. Buen trabajo, la última es preciosa.
Desde luego es una bonita historia y qué suerte poder "afotarlo" sin necesidad de todos los cacharros habituales.
Un abrazo
Yo lo que creo es que lo tienes amaestrado :), preciosas fotos Paco, la suerte hay que buscarla como tu haces. Un abrazo.
Bonitas fotos y además hechas con una lumix, mas merito.
Lo que cuentas con respecto al Petirrojo, yo lo he vivido en mas de una ocasión, suele ocurrir con los petis que vienen del norte de Europa, son tan confiados con la gente porque allí nunca se les hace daño, cuando lleven aquí dos meses ya veras.
Un abrazo
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