Siempre por estas fechas suelo dedicar algunas sesiones a fotografiar este ave. Es un pájaro de colores sumamente llamativos, al igual que el Abejaruco, y es por ello y por su carácter que lo hacen un objetivo muy codiciado por muchos fotógrafos. Todo aquel que se precie ha de tenerlo en su archivo.
Al Martín es difícil de olvidarlo. Su plumaje no tiene parangón en la fauna ibérica y es digno de admiración. Localizarlo no es difícil. Se suele instalar en ríos de media y baja altura y siempre donde haya peces y buena calidad de las aguas. Es un ave que se delata ella solita, ya que casi siempre mientras vuela de un posadero a otro emite su característico sonido, volando a 20-30 cms del agua.
(Hembra de Martín Pescador; se sabe porque el pico por debajo es de color naranja; datos técnicos: Nikon D300; Obj. Sigma 300 f/2.8; x1.4; ISO 320; 1/250; f/8; EV +0,3; distancia al sujeto: 4 m.; medición matricial; modo prioridad al diafragma; al ser casi mediodía 5250 ºK; flash con difusor de relleno en TTL y -2 EV, separado de la cámara para evitar ojos rojos; trípode y hide)Fuera de la época reproductora suele tener su mayor actividad desde muy temprano hasta las 12:00 pm. Por la tarde suelen ser las tres últimas horas del día. Siempre, para obtener unos resultados medio decentes hemos de ir al río a localizar al raudo y veloz Martín. Provistos de nuestros prismáticos observaremos sus movimientos y sus posaderos. Con suerte podremos localizar un posadero que reúna unas buenas condiciones para fotografiarlo, sino le proporcionaremos uno.
(Macho de Martín Pescador. Se sabe porque el pico es completamente negro; Datos técnicos: Nikon D300; Obj. Sigma 300 f/2,8; ISO 200; f/6,3; 1/125; EV +0,3; medición matricial; modo prioridad al diafragma; distancia al sujeto: 4 m.; b/b: 5880; trípode y hide; sin flash)En caso de tenerlo que colocar nosotros, hemos de buscar partes o zonas del río donde las aguas sean someras, tranquilas, y estén llenas de peces (evidentemente). Podremos colocarle un posadero provisional ese mismo día, y comprobar si lo coge. Si es así, tenemos el 50% de nuestras fotos aseguradas. El Martín Pescador es un ave relativamente fácil de fotografiar.
(No sólo se alimenta de peces, en su dieta también están las ranas y los cangrejos de río como el del documento; Nikon D300; Obj. 300 f/2,8; ISO 320; 1/60; F/7,1; medición matricial; modo prioridad al diafragma; distancia al sujeto: 4 m.; flash de relleno con difusor en TTL y separado de la cámara a EV -2,3; trípode y hide).Mi consejo es que mantengamos las mismas pautas que para las especies más desconfiadas, moviendo el objetivo con cuidado y no hacer ningún ruído. Al Martín no le molesta el ruído de nuestra cámara, pero si usamos flash, al principio se asustará un poco, luego cogerá confianza, siempre que le hagamos fotos con sus correspondientes pausas.
En cuanto a nuestro "hide" no hará falta camuflarlo demasiado o nada. Simplemente con la red de camuflaje es suficiente.
(No hay que apartar el ojo del visor, siempre con el AF conectado, pues así podremos captar posturas inusuales. Nikon D300; Obj. Sigma 300 mm f/2,8; ISO 320; f/7,1; 1/100; EV -0,3; flash de relleno con difusor en TTL, EV -2 y separado de la cámara; multiplicador x1,4; medición matricial; modo prioridad al diafragma; distancia al sujeto: 4 m.; trípode y hide)Un cordial saludo y que hagáis buenas fotos. Luque.
























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