martes, 14 de julio de 2009

Las mías de Río Chíllar (Nerja)

Pues eso, las mías de la quedada organizada por Vicente, donde lo pasamos genial. Espero hacerlo bien, ya que es la primera vez que posteo, disculpad si hago alguna barbaridad, jejeje.

Un abrazo.



lunes, 13 de julio de 2009

Río Chíllar

Pues como habíamos quedado, aquí subo algunas de las fotos que hice durante la excursión que organizó Vicente al Río Chíllar y que como hemos comentado lo pasamos realmente bien.

Un abrazo


domingo, 12 de julio de 2009

Yo también fotografio aves...


Para que luego no digais que solo hago fotos de peces, ahí os dejo un pajarín, o mejor dicho el culillo de un gavioto jejeje. Abrazos a todos.

sábado, 11 de julio de 2009

Quedada en el Río Chíllar (Nerja)


Muy buenas a todos.
El pasado día 4 de Julio, a propuesta del compañero Vicente, se realizó una salida al río Chíllar.
El día nos deparó muy buenos momentos de risas, compañerismo y buenas fotografías que pudimos realizar en un par de cascadas de agua de buen tamaño, los atractivos "cahorros" del Chíllar y la localización por parte de dos compañeros de una Esfinge de los Tilos.

Esta mariposa nocturna era de un importante tamaño, aproximadamente de unos 6-7 cms de ancho. Se mantuvo muy quieta mientras nosotros nos pusimos las botas fotografiándola de todas las posturas imaginables. Fue un buen momento donde huvo mucha colaboración por parte de todos. A continuación algunas imágenes de aquel fantástico día.



jueves, 9 de julio de 2009

Viaje a La Patagonia ( III )

Sobre las seis de la tarde, subimos de nuevo al autobús que nos devolvería a El Calafate y allí nos recogieron para trasladarnos a nuestro hotel (Hostería La Estepa), donde llegamos con la vista puesta en nuestro próximo destino: el glaciar más famoso del mundo … ¡¡¡ El Perito Moreno ¡!! A la mañana siguiente iniciamos la que prometía ser una visita inolvidable, ya que teníamos previsto pasar el día completo en su entorno para poder admirarlo con detenimiento y desde distintos ángulos, pero desde el principio vimos que sería un día difícil, amaneció muy cubierto y conforme nos acercábamos a la zona donde se ubica el glaciar, la oscuridad aumentaba y lo que en principio era una débil lluvia, poco a poco se fue convirtiendo en un intenso aguacero. Primero estuvimos recorriendo las famosas pasarelas desde donde pudimos apreciar la inmensidad de su tamaño, sus altas paredes y las distintas tonalidades de azules que nos ofrecen sus hielos milenarios, aunque todo ello bajo una persistente y molesta lluvia. El hielo al romperse tronaba con un ruido sordo para luego sonar con estrépito al derrumbarse sobre el agua del lago y esta sinfonía se repetía cada pocos minutos. Una vez realizada esta primera toma de contacto, pasamos a una embarcación para recorrer el frente del glaciar y es así como se puede comprobar su altura y lo caprichosas de sus formas y grietas, fue una navegación tranquila y pausada para poder admirar esta maravilla natural. Conforme finalizábamos esta excursión, la oscuridad fue en aumento y la lluvia comenzó a caer con gran fuerza, imposibilitando totalmente seguir con la toma de fotografías, obligándonos a resguardarnos en el interior de la embarcación hasta que llegamos a desembarcar para ir a comer y ante la evidente imposibilidad de que el tiempo mejorase, decidimos que lo mejor sería volver a El Calafate, así que aunque teníamos acordado con el guía estar en el Perito Moreno hasta el anochecer, tuvimos que abandonarlo sobre las tres de la tarde, aunque por la oscuridad reinante parecían las diez de la noche.

La otra gran excursión de la zona es la llamada “Todo Glaciares”, así que de nuevo nos recogen temprano para el traslado a Puerto Bandera e iniciar la navegación por el Lago Argentino. El tiempo continúa lluvioso y cubierto de nubes y así, entre gran cantidad de iceberg desprendidos de los glaciares, vamos recorriendo el lago hasta llegar al frente del glaciar Upsala que es el más extenso de Sudamérica con una longitud de 50 Km. y una anchura de casi 10 Km., para continuar hasta la Bahía Onelli, donde desembarcamos con el fin de hacer una caminata a través del bosque hasta llegar al lago Onelli, un lugar paradisíaco desde donde se pueden contemplar los glaciares Agassiz, Onelli y Bolados. El otro gran glaciar de esta excursión es el Spegazzini del que destacan sus altas e imponentes paredes y que alcanzan los 135 metros, aunque nosotros no pudimos visitarlo debido a que el brazo del lago que conduce a él estaba totalmente bloqueado por los témpanos que se habían desprendido. Durante el viaje de vuelta, el tiempo mejoró considerablemente, así que tuve la oportunidad de repetir muchas de las fotos que había ido tomando durante la ida y con peor tiempo, por lo que hice tomas de las mismas zonas pero con una gran diferencia en su luminosidad.

Después del recorrido por la Patagonia argentina, tomamos un autobús hacia Chile y sorteando los Andes por la mítica carretera 40, llegamos a lo que sería nuestra última visita patagónica: el Parque Nacional Torres del Paine, que con una superficie aproximada de 242.000 hectáreas y declarado por la UNESCO reserva de la biosfera el 28-04-1978, es un lugar mítico entre los amantes de la naturaleza y las montañas. Durante el 1er. día, hicimos un amplio recorrido en vehículo todo-terreno para conocer diversas zonas de esta extenso Parque Nacional, así admiramos la imponente visión de los Cuernos del Paine, el Salto Grande (que es el paso directo del Lago Nordenskjöld al Pehoé), El Lago Grey, etc., admiramos varios grupos de guanacos, el planear majestuoso de los cóndores e incluso un águila mora cazando una liebre. Con estos momentos grabados en nuestra mente, llegamos a nuestro alojamiento: La Hostería Serrano, que con su espectacular ubicación, nos permitía disfrutar de una increíble vista panorámica de la Cordillera Paine desde nuestra propia habitación.

La 1ª excursión prevista era a la vez la más emblemática, pues nos debía llevar hasta la base de las torres. Comenzamos el trekking con un tiempo nublado y fresco desde la Hostería Las Torres, (ubicada dentro del área protegida), primero por un camino ascendente pero suave, pero la pendiente se hacía cada vez más pronunciada y tras recorrer unos cuatro kilómetros aproximadamente por las faldas del Monte Almirante Nieto, comenzamos a bordear el río Ascencio y ya podíamos apreciar cómo parte de las torres se asomaban entre el paisaje montañoso. Tras tres horas de caminata, llegamos al refugio Chileno y allí paramos unos minutos para descansar, beber agua y comer algunos frutos secos. Nos quedaba por delante la parte más difícil, intensas subidas y abruptas bajadas, atravesando arroyos y surcos de agua de montaña, hasta que en un denso bosque de lengas llegamos al Campamento Torres, donde se encuentra uno de los guardaparques, allí la climatología volvió a jugarnos una mala pasada y una densa niebla llega a ocultarnos por completo las imponentes Torres del Paine, como último esfuerzo teníamos la subida por una morena de piedras que lleva hasta la base misma de las torres, pero después de algún tiempo de espera y ante la oscuridad reinante decidimos comenzar la dura marcha que nos devolviese al punto de partida, al que llegamos después de ocho horas de duras subidas y bajadas, agotados por el esfuerzo, con la decepción de no haber tenido una visión clara de las torres, pero con la satisfacción de haber recorrido una de las zonas más bellas de la naturaleza.

La siguiente excursión fue la bajada en zodiac del Río Serrano hasta el Mirador del Glaciar y posteriormente continuar la navegación en otra embarcación hasta la Estancia Perales donde almorzamos, pero ese día ha sido el que peor tiempo hemos tenido y desde que salimos de la hostería, se mantuvo una fuerte lluvia e intenso frío durante todo el día, por lo que prácticamente no pudimos ver nada, ya que las frías gotas de lluvia al golpearnos en la cara parecían alfileres y nos obligaba a ir totalmente tapados. Una lástima, porque la excursión prometía … pero aquí definitivamente la climatología es la que manda. Posteriormente nos trasladamos a Puerto Natales, donde pasamos la noche y a primera hora de la mañana siguiente volvemos a tomar el autobús, que tras cuatro horas de viaje nos llevará de nuevo a El Calafate para coger un avión con destino a Buenos Aires, dando así por finalizada nuestra estancia en La Patagonia.

Estuvimos dos días recorriendo la capital argentina admirando sus amplias avenidas, sus parques, sus barrios, la modernidad de Puerto Madero y cómo no la mítica Corrientes, 348 y calle Caminito, para una vez completada nuestra estancia en Buenos Aires, retornar a nuestra querida Málaga, después de haber pasado unos días inolvidables en plena naturaleza.


Más fotos en: http://asanchez.ojodigital.net/thumbnails.php?album=35

Antonio Sánchez

MALAGA

viernes, 12 de junio de 2009

Fotografiando... " Libélulas"

Muy buenas a tod@s.
Desde hace algo mas de un mes estos bellos seres alados pupulan por nuestros arroyos, ríos, charcas y embalses. Con motivo de la llegada de la primavera y con ella la subida de la temperatura, hace que propicie la metamorfosis de estos insectos. Las libélulas pasan la mayor parte de su vida bajo el agua, en forma de larva, alimentándose de otros insectos acuáticos, pequeños peces y renacuajos. Dependendo de la especie pueden llegar a estar bajo este medio incluso 4 años.
Nosotros cuando la vemos volar estamos viendo la última fase en la vida de este insecto. Durante un periodo que puede oscilar entre 3 y 6 meses (según la especie), deben madurar, alimentarse y copular. Después de este periodo mueren.
Fotografiar libélulas es gratificante, pero dependiendo del modo en que viven (pues algunas se posan en juncos y ramas y otras en piedras o en el suelo) nos lo harán pasar mejor o peor.
El primer obstáculo que debemos superar será el acercamiento a estos diminutos seres. Este deberá ser lento y progresivo, sin espavientos, ya que las libélulas, como otros insectos voladores que cazan, tienen muy desarrollada su vista para poder detectar el vuelo del mas minúsculo de los invertebrados voladores. Cada
ojo puede poseer, en las libélulas grandes, unos 30.000
omatidios u ojos pequeños, además de la facilidad con que mueven la cabeza.
Esto nos da una idea de que pocas cosas escapan a la visión de estos bellos cazadores alados. Por lo tanto, hemos de acercarnos muy lentamente. El acercamiento lo podemos hacer o con todo el equipo montado (cámara, 1 ó 2 flashes, objetivo y trípode) ó solo el equipo sin trípode. Esto debemos analizarlo antes de ir a por nuestro objetivo. Ver cual de las dos opciones nos reportará mejor adaptación según el lugar donde se encuentre la libélula. Ni que decir tiene que las prendas que utilicemos han de ser cómodas y flexibles, coderas, rodilleras y calzado para caminar e introducirnos en el agua.
Los prismáticos son de utilidad cuando queremos divisar a lo lejos a algunos de estos insectos posados en sus atalayas de caza.
Nuestro equipo fotográfico deberá estar compuesto por cámara réflex, objetivo macro 1:1 o zoom (si tiene opción macro mejor), 1 ó 2 flashes TTL, cable TTL para separar el o los flashes, cable disparador (en caso de trabajar con velocidades lentas, evitando imágenes movidas) y un sólido y versátil trípode ( yo poseo el Manfrotto 055 PROB).
Un objetivo zoom nos proporcionará unos fondos mas desenfocados que un objetivo de focal fija. Los zoom tienen otra ventaja, y es que si le acoplamos unos tubos de extensión (yo poseo los KENKO AF, juego de 3 anillos) nos podrá acercar mas a las libélulas y además podemos retratarlas a mas distancia, con lo cual evitaremos en buena medida que podamos ahuyentarlas cuando tengamos que aproximarnos demasiado.
Hoy en día, desde hace un par de años tanto Sigma como Tamron venden objetivos macro puros (1:1) con una distancia focal fija de 180 mm y 150 mm, ambos f:2,8. En fotografía macro, es decir, de aproximación y cuando el motivo refeja luz ó brillo se hace imprescindible el uso del difusor propio del flash ó uno casero, como es envolver el cabezal del flash con una bolsa de plástico blanca y una gomilla. Así evitaremos que esos brillos resalten aun mas gracias al destello que le proporciona nuestro flash.
Recomendable , si vamos a estar toda una jornada, utilizar un gorro amplio y cremas protectoras de un factor elevado. En cuanto a la metodología técnica para retratar a las libélulas podemos rescatarla del artículo que subí de las orquídeas. En buena medida nos puede valer para fotografiar libélulas.
Aprovecho la ocasión para comunicaros que espero llevar a cabo un curso-taller sobre la fotografía de estos insectos. Ya me pondré en contacto sobre el día, lugar y la hora.
Recibid un cordial saludo.
Juan Luque.

lunes, 8 de junio de 2009

Viaje a La Patagonia ( II )



Después de la estancia en Ushuaia, nos trasladamos en avión hasta El Calafate, para desde allí tomar un autobús hasta El Chaltén, pequeño pueblo de unos mil habitantes y dedicado casi por completo a las montañas. Se le conoce como la capital nacional del trekking y en sus inmediaciones se encuentran dos de los míticos picos patagónicos: el Cerro Torre y el Fizt Roy. Nos alojamos en la Hostería El Pilar, un hotelito precioso enclavado fuera del pueblo, en plena naturaleza, a orillas del río Las Vueltas y a los pies del Fitz Roy, al que veíamos desde la ventana de la habitación, eso con un poco de imaginación, porque casi siempre está tapado por unas nubes que parecen pegadas a su cima, de ahí que los indígenas le llamaran Chaltén, que significa montaña humeante y que hasta hace relativamente poco tiempo se creyese que era un volcán.

Durante el 1er.día hicimos un recorrido por el pueblo y luego hicimos una excursión al Chorrillo del Salto, una espectacular cascada de unos 40 metros de altura y con un caudal importante. Después y a través de una pista de tierra, (ripio lo llaman allí), fuimos al Lago del Desierto, enorme en extensión y a los pies de un gran glaciar. Durante el camino, nos acompañó un río de agua transparente procedente del glaciar, que en ocasiones formaba alguna cascadita entre las rocas y todo el entorno no podía ser más atractivo, grandes bosques, altas montañas, glaciares y además con la suerte de que la meteorología nos brindó un día espléndido, que aprovechamos para pasear por un sendero que rodea el lago a través del bosque y que nos permitió contemplar unos paisajes impresionantes.

El 2º día comenzó con una buena caminata hasta el Mirador de los Cóndores, que se encuentra en una montaña junto al pueblo y con unas vistas panorámicas espectaculares. Aunque el tiempo seguía muy soleado, allí arriba el viento se hacía notar y con él la sensación de que la temperatura era más fría. Después de comer nos trasladaron hacia el Lago Viedma para embarcar y realizar una navegación hasta el Glaciar Viedma y resultó ser una tarde genial, ya que las luces que tuvimos fueron ideales para la fotografía y el barco se acercó bastante al frente del glaciar recorriéndolo en su totalidad a una marcha muy lenta y a veces deteniéndose para que pudiésemos apreciar toda su belleza. Las distintas tonalidades de blancos y azules que estos hielos milenarios nos pueden ofrecer son enormes y si además contamos con la luz adecuada, su contemplación es todo un sueño.

La mañana del 3er.día nos ofreció un espectáculo fabuloso, por fin vimos el mítico Fitz Roy despejado hasta la cumbre, fueron solo unos momentos, ya que siempre había algunas nubes cerca, pero entre ellas finalmente conseguimos verlo. Con tan buenas vibraciones comenzamos la que sería nuestra última excursión en El Chaltén, una subida por el sendero Madre e Hija al Mirador Cerro Torre, para admirar la que muchos consideran la montaña más bella, pero en esta ocasión no hubo suerte y el Cerro Torre no se dejó ver, toda la zona donde se encuentra permaneció entre una masa nubosa enorme y en los tres días que pasamos en el pueblo no se despejó ni siquiera un momento, cosa que según los lugareños es bastante habitual, ya que solo muestra su esbelta figura en contadas ocasiones. Al margen de esto, la excursión aunque no exenta de algunas subidas bastante duras, fue muy entretenida y disfrutamos como siempre de un entorno privilegiado, aunque conforme se acercaba la tarde, el tiempo fue cambiando y tanto el viento como el frío se hacían notar, para finalmente y durante el regreso pasar a ser bastante desapacible.

domingo, 31 de mayo de 2009

Gracias a todos




Bueno quiero daos las gracias a todos por vuestro apoyo, sin duda es importante el apoyo de los compis y de la asociación para seguir con ganas, motivado e intentar mejorar. Os pongo unas fotos de ésta semana. Si me pongo muy pesado subiendo "pezcaitos" me avisais que baje el ritmo ;-). Abrazos

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